El 67% de los españoles espera que su economía familiar y la general se estanquen,
frente a un 18% que augura una mejora y un 15% que cree que empeorará, según una
encuesta publicada en el último número de la revista Cuadernos de Información
Económica que publica la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas).
La encuesta, realizada en la primera semana de junio mediante 2.000 entrevistas
a una población mayor de 18 años, revela también que el 83% de los españoles prevé
un aumento de la inflación respecto a años anteriores.
Con relación al paro, un 31% prevé que aumentará, un 49% que permanecerá estable
y sólo el 20% que disminuirá.
El Indice del Sentimiento del Consumidor registraba en el pasado mes de junio
el valor 90, situándose por debajo del 100, que expresa su equilibrio entre las
respuestas positivas y negativas.
En este sentido, según Funcas, los españoles perciben demasiadas incertidumbres,
pudiéndose resumir la opinión económica de los consumidores en que "continúa la
lenta mejora de su confianza".
POCOS AHORRADORES.
Cuando se les pregunta sobre el ahorro y la situación del hogar, la mayoría de
los consumidores (64%) considera que no es razonable ahorrar, e incluso un 81%
de este grupo no ahorra.
Posiblemente, añade Funcas, el término ahorro signifique para la mayoría ahorro
financiero, no considerando ahorro el dinero destinado a inversiones en bienes
reales o pago de deudas para adquirirlas.
En el capítulo del ahorro, además de la renta, la edad es una variable a tener
en cuenta, ya que los más jóvenes (46%) creen que es razonable ahorrar y lo practican
en un 47%.
Por contra, individuos de más de 55 años son más críticos, y sólo un 28% considera
razonable ahorrar y un 24% lo hace. La condición de ahorradores favorece el optimismo
sobre el futuro de la economía familiar: un 26% de los ahorradores prevé mejorar
y sólo un 3% cree que no tendrá cambios en el año próximo.
DESCENSO DEL IPC EN PRIMAVERA.
El director del Gabinete de Coyuntura y Estadística de Funcas, Angel Laborda,
prevé que la inflación total, en media anual, alcanzará este año un 3% y la subyacente
un 2,7%.
Las elevadas tasas de inflación, a su juicio, se mantendrán durante el primer
trimestre de 2005, pero empezarán a remitir en el segundo para terminar el año
en torno al 2,7% (2,8% en media anual).
A este respecto, apunta que el principal peligro inflacionista para 2005, al margen
del petróleo, serán los aumentos salariales. A favor puede jugar la moderación
del gasto de los hogares y la orientación de la demanda hacia los mercados externos.
Durante 2005 es previsible que se desacelere ligeramente la demanda interna, ya
que el mayor crecimiento de la inversión empresarial en equipo será más que contrarrestado
por la desaceleración del gasto de los hogares, especialmente en vivienda, que
permitirá una ligera recuperación de la tasa de ahorro y de su capacidad de financiación.
SE ESTABILIZA EL CRECIMIENTO DEL EMPLEO.
El crecimiento del empleo, en términos de Contabilidad Nacional, tiende a estabilizarse
en torno al 2,1% estimado para el primer trimestre. Esto se traducirá en una ligera
aceleración de la productividad por ocupado hasta acercarse al 1% en 2005.
En términos EPA, la creación de empleo tenderá a desacelerarse, situándose su
tasa de crecimiento sólo ligeramente por encima del de la población activa, lo
que deja poco margen para un descenso significativo de la tasa de paro.
Esta se estabilizará durante 2004 en torno a la cifra del primer trimestre (11,1%).
En 2005 la reducción también se prevé moderada, unas tres décimas porcentuales.
Por último, según Laborda, no es previsible que en 2005 se corrijan los desequilibrios
de la balanza de pagos, dado que las importaciones seguirán creciendo más que
las exportaciones.
Como resultado, la necesidad de financiación frente al resto del mundo se mantendrá
a un nivel similar al de 2004, es decir, en torno al 3% del PIB.
|