Los españoles son, junto a los portugueses, los europeos que menor intención de
compra tienen para este año, a pesar de presentarse como los más optimistas ante
las perspectivas económicas de su país, según el estudio 'Observador de la Distribución'
de Banco Cetelem, realizado sobre una muestra de 5.000 encuestas en ocho países.
El informe muestra que los consumidores europeos expresan una intención de comprar
superior a la española en la mayoría de sectores, que llega a duplicar la previsión
nacional en cuanto a electrodomésticos y a realizar reformas para el hogar.
El 16 por ciento de los españoles prevé comprar electrodomésticos en 2004 y el
15 por ciento reformar el hogar, mientras que en el caso de los británicos, los
europeos que mayor intención de compra presentan, este porcentaje alcanza el 56
y el 40 por ciento, en cada caso, y la media europea se sitúa en el 34 y el 30
por ciento.
El 10 por ciento de los españoles prevé comprar una vivienda este año, igual que
la media europea, mientras el 37 por ciento tiene intención de destinar presupuesto
a ocio y viajes, por debajo de la media, que alcanza el 51 por ciento.
En telefonía móvil, la intención de compra española se sitúa en el 10 por ciento,
siete puntos porcentuales debajo de la europea, y en el sector de muebles, en
el 16 por ciento, nueve puntos menos.
El director del estudio, Salvador Maldonado, achacó esta divergencia de España
respecto al resto de la UE al diferencial de consumo, sobre todo en relación al
Norte de Europa, así como al mayor gasto nacional en propiedades inmobiliarias
respecto al resto de socios comunitarios, al tiempo que descartó razones de confianza
sobre la marcha de la economía para explicar esta tendencia.
LOS ESPAÑOLES, LOS MÁS OPTIMISTAS.
Así, subrayó que el estudio refleja que los españoles son los más optimistas de
todos los europeos respecto a la situación de su país, al prever una evolución
económica favorable, con una puntuación de 6 sobre 10, la nota más alta de todas,
igual a la de Bélgica.
Confían además en la positiva evolución de sus finanzas personales y calidad de
vida (en el 76 por ciento de los casos), y se presentan como los europeos menos
preocupados por las pensiones y el coste de asistencia sanitaria.
En cuanto al euro, el 66 por ciento de los españoles encuentra inconvenientes
a la incorporación por el aumento de precios y, aunque la mayoría declara no haber
cambiado sus hábitos de consumo (55 por ciento), a la hora de realizar una compra,
busca el establecimiento que ofrezca el precio justo en el 86 por ciento de los
casos.
Los europeos, sin embargo, dicen haber reducido o retrasado sus compras tras la
entrada en la moneda única en un 37 por ciento de los casos.
De acuerdo al informe, el lugar preferido de los españoles para sus compras en
bienes de consumo duradero es la gran superficie especializada (71 por ciento),
normalmente situada como parte de un centro comercial, mientras que los supermercados
y los mercados municipales acumulan más del 75 por ciento de la comercialización
de alimentos frescos.
En cuanto a los medios de pago, las posibilidades de financiación intervienen
en la selección de la tienda el 57 por ciento de los casos, frente a la media
del 42 por ciento de los europeos, mientras que Internet continúa sin destacarse
como medio de compra, ya que sólo el 11 por ciento de los consumidores declara
concretar ocasionalmente sus compras a través de la red.
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