La reciente reorganización interna de la Compañía (nuevos
presidente y CFO), la publicación de unos resultados semestrales por
encima de lo esperado por el consenso y los últimos movimientos corporativos
en el sector, nos han hecho reiniciar la cobertura del valor. La fortaleza del
crecimiento de las ventas mostrada durante el primer semestre del año
y la positiva evolución de su programa de reducción de costes
One Unilever junto con la mejora prevista en márgenes para
los próximos años, nos hacen ser optimistas sobre la cotización
de la acción, viendo a estos factores como los principales catalizadores
para su futuro comportamiento.
Las previsiones de crecimiento orgánico de las ventas que tenía
Unilever para 2007 se situaban en el rango (+3%/+5%) y se han visto incrementadas
por encima del mismo por la propia compañía a tenor de los resultados
presentados en el 1S.07 (crecimiento orgánico del +5,8% con respecto
al 1S.06) y gracias a las positivas previsiones para la segunda mitad del año.
Por zonas geográficas y hasta 2010, el consenso de mercado está
descontando que Europa registrará crecimientos orgánicos en torno
al +2% anual, América obtendrá crecimientos similares a los del
año 2006 (+3,7%), siendo la zona Asia y África la que aporte crecimientos
sostenidos cercanos al +10%. El incremento en márgenes se espera arroje
un margen operativo para 2010 del 15,2%. En la parte baja de la cuenta de resultados
el beneficio neto sin tener en cuenta extraordinarios, debería continuar
mostrando crecimientos próximos al +10% anual, ello asumiendo el mantenimiento
de una tasa fiscal en torno al 25%.
Los últimos movimientos corporativos a los que hemos asistido en el sector
y los rumores de un posible interés del capital riesgo al inicio de año,
a los que se unieron los de Colgate-Palmolive recientemente, en hacerse con
la mayoría del capital de Unilever, creemos tienen pocas posibilidades
de materializarse, fundamentalmente por su tamaño y los múltiplos
a los que cotiza. Si a esto le añadimos la incertidumbre que actualmente
vive el mercado crediticio que va a ocasionar que los procesos de LBOs puedan
disminuir en la segunda parte del año, son razones de peso para no pensar
en movimientos corporativos en el corto y medio plazo. La compañía
ha anunciado que continuará su proceso de ventas selectivas de sus divisiones
que aportan márgenes más reducidos (ya está anunciada la
intención de vender la división de detergentes en EE.UU), lo que
le seguirá permitiendo afrontar compras sobre todo en negocios con alto
potencial de crecimiento (Asia y África), y continuar con su generosa
política de retribución al accionista (la compañía
tiene previsto recomprar 1.500 Mn € en acciones en 2007).
El programa de reestructuración y ahorro de costes iniciado en 2005 con
la implementación del programa One Unilever que afecta a
prácticamente a todas las áreas de la Compañía,
sigue cumpliéndose según las previsiones. Una de áreas
importantes que engloba es la de personal. El reciente anuncio de despido del
15% de la totalidad de su plantilla (20.000 empleados sin tener en cuenta fabricas
entre 2007 y 2010), permitirá cumplir buena parte de los hitos fijados
dentro del área. La consecución con éxito del plan, permitirá
a Unilever poder afrontar con mayor solidez posibles cambios en las condiciones
de mercado y centrar un mayor cuantía de su actividad inversora en la
innovación.
Aunque tenemos en cuenta la atractiva rentabilidad por dividendo, la aplicación
del programa de reducción de costes, su posición dominante en
algunos países de Asia y África y la previsible mejora de márgenes
operativos, la pérdida de esa prima corporativa nos hace ser cautos en
el valor debido a cierta pérdida de momentum corporativo. Recomendación.
MANTENER.
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