El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes,
consideró "perfectamente posible" una ralentización de
la demanda de vivienda en España porque hay factores "que difícilmente
se volverán a repetir" en el futuro, al ser preguntado por las consecuencias
que ello tendría, y tras ofrecer en Toledo una conferencia en el marco
del 25 aniversario de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La
Mancha.
Solbes vio difícil que se vuelva a producir una bajada de tipos de interés,
que los ingleses "vuelvan a darnos la ventaja fiscal que nos daban"
por la segunda rebaja fiscal que ofrecía el Reino Unido y que ya se ha
quitado, porque la fuerte inmigración de los últimos años
"irá reduciéndose" y porque ha habido poca inversión
y una acumulación de capital.
Todos ellos, a su juicio, son factores que deberían hacer pensar en que
el país va a ir decantándose hacia sistemas de construcción
de vivienda "más parecidos a las cifras tradicionales puestas al día
con dos factores nuevos: el mayor número de población y el mayor
número de no residentes que compran segundas residencias en España",
este último vinculado a los vuelos a bajo precio y la deslocalización.
Respecto a la población inmigrante que trabaja en el sector de la construcción
y la influencia que esa ralentización en la construcción tendría,
el ministro de Economía y Hacienda recordó que no toda esta población
trabaja en la construcción y abogó por "adaptarnos a la nueva
situación" sin ningún tipo "de burbuja o cosas raras".
Sí reconoció, en cambio, que en la construcción se han detectado
dos problemas: que los precios siguen reduciéndose en línea con
la inflación y que se está produciendo un retraso en la venta de
vivienda que se da más en la usada que en la nueva.
De otro lado, Pedro Solbes destacó la necesidad de formación y educación
en un país "enormemente fragmentado" donde la educación
básica "deja mucho que desear" y donde es necesario realizar
un esfuerzo, y poner dinero e imaginación para afrontar el futuro, ya que
el resto de estados de la Unión Europa tienen un "alto nivel educativo".
LA PIEDRA FILOSOFAL
Preguntado por las energías alternativas, el ministro de Economía
y Hacienda apostó por estas materias, teniendo en cuenta que España
es uno de los países dependientes energéticamente de Europa y que
no ha reducido su consumo energético, aunque defendió que esa apuesta
se realice "sin perder la racionalidad" y sabiendo lo que cuesta ya
que ninguna de las nuevas alternativas "es la piedra filosofal para reducir
los problemas".
Finalmente, y respecto a los "blindajes" que en materia de inversiones
del Estado recogen algunos de los Estatutos de Autonomía que se están
reformando, el ministro consideró que aunque eso puede acarrear "algunos
problemas", con ello no hay una ruptura de la unidad de mercado" ya
que actualmente ya existen tratamientos diferenciados entre las comunidades autónomas
en temas fiscales "y nadie por eso piensa que el mercado se rompe".
Por último, señaló que uno de los problemas existentes en
el mundo empresarial es el "excesivo amor por la burocracia y el control",
algo que ha llevado al Ejecutivo a abordar un debate sobre la idoneidad de empezar
a suprimir normas "y todo aquello que es innecesario" ya que hay elementos
burocráticos "que no son buenos para la empresa y para que las cosas
mejoren".
Enlace a la cotización de las constructoras
|