Los españoles consideran que la vivienda se revalorizará anualmente
un 23,4% durante los próximos diez años, lo que condicionará
el "apetito inmobiliario" de los inversores y alterará la decisión
entre compra y alquiler en un futuro, en un momento en el que España cuenta
ya con la dotación de viviendas más elevada de Europa con 510 viviendas
por cada 1.000 habitantes, según una recopilación de informes relacionados
con la evolución y situación actual del precio de la vivienda publicado
por la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas).
Así, la compra de vivienda sobre plano o posterior venta con anterioridad
a la formalización de la escritura podría proporcionar una rentabilidad
superior al 800%. Más aún, hasta un 37,2% de los españoles
apunta que ellos mismos o algún familiar o conocido directo ha realizado
compra-venta de viviendas como "negocio" durante los últimos
cinco años.
Además, el precio de la vivienda equivalió en 2006 a 9 veces el
salario medio anual, según un estudio elaborado por Tinsa y divulgado por
Funcas.
Por otro lado, según estimaciones de Caja Madrid, recogidas por Funcas,
la posición patrimonial de las familias sigue siendo muy sólida
ya que la deuda representó menos del 45% del total de activos financieros
en 2005.
Además, la carga financiera asociada a aquélla se redujo el pasado
año, pues apenas alcanzó el 14% de la renta bruta disponible, mientras
que la morosidad continuó en niveles mínimos (0,76% al finalizar
2005 para el conjunto del crédito al sector privado), y el segmento de
población más vulnerable fue relativamente pequeño (poco
más del 7% de las familias destina más del 40% de su renta a la
amortización de sus deudas).
DEMANDA DE VIVIENDAS.
Por otra parte, en este estudio sobre la evolución del precio de la vivienda,
se refleja que el año se cerrará con una demanda de primera residencia
de 425.000 viviendas, de 79.000 para residencias secundarias y de 93.000 de viviendas
para turismo residencial, lo que supondría un total de 700.000 viviendas
demandadas frente a las 800.000 iniciadas, y así la formación de
un "gran stock".
En este sentido, el director general de Tinsa, Luis Leirado, advierte en dicho
informe de la necesidad de ajustar la vivienda a las necesidades propias del ciclo
vital del individuo, así como de revisar los mercados de la vivienda de
alquiler y anticipar que el previsible estrechamiento de márgenes de actividad
promotora en el futuro pondrá en valor las capacidades competitivas de
las empresas constructoras y promotoras.
Asimismo, Leirado resalta la necesidad de controlar la calidad de las tasaciones
y mejorar la gestión de riesgos de la actividad de financiación
inmobiliaria en un escenario de tipos al alza.
Por otro lado, un estudio del BBVA sobre vivienda
y sectores demográficos señala que la demanda de vivienda principal
y secundaria continuará siendo "significativa" en los próximos
años debido, entre otras cuestiones, a que los inmigrantes aportarán
un 12% de la población residente en España a principios de la próxima
década y accederán cada vez con más asiduidad a la vivienda
en propiedad.
De esta forma, el flujo bruto de nuevos hogares que residirán en España
superará los 600.000 de promedio en los próximos años, repartidos
entre medio millón de residentes y algo más de cien mil no residentes.
Asimismo, Funcas recoge un estudio relativo a la inversión inmobiliaria
en España en el que se determina que el los activos inmobiliarios suponen
el 70% del patrimonio total de la economía española, lo que coloca
al mercado español como el cuarto de Europa, por detrás de Inglaterra,
Alemania y Francia.
Concretamente, el 80% de los hogares españoles tiene una vivienda en propiedad
y sólo entre el 6% y el 10% la destina al alquiler.
El esfuerzo que tiene que realizar la familia monosalarial para adquirir 90 metros
cuadrado es de cerca del 45% de su renta disponible, frente a menos del 30% de
la familia media (1,45 salarios).
Enlace a la cotización de las constructoras
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