La inversión extranjera directa productiva en España aquella que
genera riqueza y empleo creció un 23,1% el año pasado, al alcanzar
los 14.432 millones de euros, según el informe de la Sociedad Estatal para
la Promoción y Atracción de Inversiones Exteriores, integrada en
el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Por contra, la inversión extranjera directa total, que incluye la inversión
en Entidades de Tendencia de Valores Extranjeros (ETVs), sociedades instrumentales
cuya existencia obedece a estrategias de optimización fiscal, descendió
un 11% el año pasado, hasta situarse en 16.600 millones de euros.
Respecto al tipo de inversiones, la consejera delegada de la sociedad, Begoña
Cristeto, señaló que el 89,2% de los flujos totales recibidos en
2005 correspondió a operaciones de constitución de nueva empresas
y ampliaciones de capital en empresas extranjeras ya existentes en España.
Asimismo, indicó que entre los principales países inversores en
España destacan Francia, EE.UU., Reino Unido y Alemania, ya que concentraron
el 60% del stock total.
Respecto al impacto en la economía, Cristeto señaló que el
'stock' de la inversión extranjera directa en España representó
en 2004 el 32,5% del Producto Interior Bruto (PIB), cifra similar a la media de
la UE (33%).
Asimismo, indicó que esta inyección de capital generó un
total de 1,2 millones de empleos directos, lo que representó el 7% del
empleo total en España.
Por comunidades autónomas, Madrid y Cataluña absorbieron casi el
50% del total, por lo que en estas comunidades, al igual que en Navarra, los puestos
de trabajo alcanzaron más del 10% del total de empleos.
Respecto a los sectores, señaló a la industria manufacturera (vidrio,
madera, maquinaria y materiales de construcción, entre otros), al comercio,
a la industria química, a la banca y a las telecomunicaciones, con una
cuota del 60% de las operaciones.
Por otro lado, la inversión extranjera directa neta, que es el resultado
de deducir la desinversiones a la inversión directa extranjera bruta, incrementó
su cifra un 13,2% el año pasado, mientras que la inversión extranjera
directa neta productiva (sin ETVs) duplicó su cifra.
Así, la desinversión bruta producida en España se redujo
en 34,5%, hasta alcanzar los 6.100 millones de euros, lo que, según la
consejera delegada de Interes, no tendrá impacto negativo sobre la economía
española.
En este sentido, señaló que el 72% de los casos de desinversión
fueron como consecuencia de las ventas a inversores españoles, "lo
que pone de manifestó el dinamismo de nuestra economía, ya que la
actividad productiva permanece en España".
ESPAÑA, ENTRE LOS 10 PRINCIPALES PAÍSES RECEPTORES
Por otro lado, Cristeto indicó que la evolución general de los flujos
de inversión extranjera directa permitió a España colocarse
entre los principales países receptores a nivel mundial, llegando a ocupar
en 2005 el noveno lugar en flujos y el octavo en stock.
Asimismo, afirmó que en términos comparativos, el 'stock' de inversión
en España es superior a la media de la Unión Europea de los 25,
al stock conjunto de los 10 de UE y similar al de Brasil, Rusia e India, con un
crecimiento de tasa anual media de incremento del 18,7%.
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