Los expertos del sector de la vivienda descartan un ajuste brusco del mercado
de la vivienda debido a una fuerte caída del precio nominal de los inmuebles,
y apuestan por una progresiva normalización del mercado, que comienza a
traducirse en un descenso moderado de las ventas de inmuebles.
En declaraciones a Europa Press, Guillermo Chicote, presidente de la Asociación
de Promotores y Constructores de España (APCE), se mostró tajante
ante el horizonte inmobiliario y señaló que "no va a ocurrir
ningún cataclismo" motivado por una desaceleración del mercado.
Esta opinión es compartida por el socio director del área Suelo
y Residencial de la consultora inmobiliaria Knight Frank en España, Alberto
Prieto, quien precisó que "los niveles de ventas se están reduciendo
y los ritmos son más razonables", por lo que apostó por una
progresiva normalización fruto de los propios mecanismos del mercado.
Por su parte, el director de comunicación de la web inmobiliaria Idealista.com,
Fernando Encinar, sostiene que el cambio en las condiciones del mercado inmobiliario
"no supondrá una caída catastrófica" y que ha de
asumirse como una "fase de normalización", pese a que siempre
existe la posibilidad de un ajuste brusco. Asimismo, el director técnico
de Tasamadrid, Pablo Díaz Romeral, calificó el proceso emergente
como "un aterrizaje no dramático".
EL PAPEL DE LOS BANCOS ANTE EL ENDEUDAMIENTO.
Pese al descenso de los precios de la vivienda, los altos niveles alcanzados y
la política de subida de tipos impuesta por el Banco Central Europeo (BCE)
desde diciembre de 2005, han hecho, en opinión, de Encinar, "saltar
todas las alarmas" debido al alto endeudamiento alcanzado entre las familias,
una cuestión sobre la que ya ha alertado el Banco de España. En
opinión de algunos agentes del mercado, ante esta situación los
bancos jugarán un papel fundamental a la hora de facilitar la financiación
de los inmuebles a las familias.
En este sentido, desde Knight Frank se señala que ante recientes tendencias
como la reposición de viviendas (cambio de una vivienda por otra por motivos
de espacio, seguridad, etc), que puede suponer problemas para compatibilizar hipotecas,
o el acceso de la población inmigrante a la vivienda en propiedad, las
entidades bancarias tendrán que diseñar productos más flexibles
y desarrollar una mayor "creatividad bancaria". Desde Idealista.com
se asegura que "los bancos no quieren una bolsa inmobiliaria y, por ello,
renegociarán las hipotecas, aumentando los plazos, e intentarán
hallar fórmulas más imaginativas".
Sin embargo, el presidente de la patronal de los promotores precisó que
los problemas de financiación no son generalizados entre los hogares españoles,
ya que en el caso de los compradores de segunda vivienda, que confirmó
como modalidad cada vez más habitual, pueden responder a la mayor presión
hipotecaria a partir de las plusvalías obtenidas tras la venta de la vivienda
vieja. Chicote señaló que este "inversor familiar con excedente
de dinero tiene posibilidades para aguantar el golpe". Desde Tasamadrid,
se afirmó, en la misma línea, que no hay motivos de preocupación
para los bancos, ya que "hay algo de margen de momento".
Enlace al centro hipotecario.
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