La inversión en vivienda alcanzó en España el 7% del PIB,
dos puntos por encima de la tasa ligeramente inferior al 5% registrada en la media
de la zona euro, según datos del Banco de España, que destaca que
la inversión residencial en la economía española ha ido ganando
peso en estos últimos años.
El organismo presidido por Jaime Caruana indica, en su último 'Boletín
Económico', que la importancia relativa de la inversión en vivienda
es muy distinta entre los países del área del euro, oscilando entre
un valor inferior al 4% del PIB en Francia y uno superior al 7% en España.
Además, indica que también hay grandes diferencias en su evolución
por países durante los últimos quince años. Así, en
un primer grupo de países formado por Francia, Italia, Holanda, Finlandia
y Grecia, la inversión residencial en porcentaje del PIB se ha mantenido
estable alrededor de su promedio a lo largo de este periodo, con oscilaciones
de diversa magnitud.
A su vez, en Alemania y Austria, la relevancia de la inversión residencial
ha ido disminuyendo paulatinamente, tras el auge que mostró a principios
de la década de los noventa, mientras que en España e Irlanda se
ha producido la situación contraria, con un aumento progresivo del peso
relativo de la inversión en vivienda.
El Banco de España indica que en todos los países de la zona euro
ha existido una relación estrecha entre esta inversión y el coste
de uso de la vivienda, variable esta última que ha mostrado una evolución
muy diversa entre los países de la Eurozona, debido al distinto comportamiento
del precio de la vivienda.
En concreto, en el caso de España e Irlanda las mayores tensiones inflacionistas
y el mayor peso relativo de los créditos con tipo de interés variable
en un contexto de bajadas del precio del dinero han motivado una mayor aumento
de la inversión residencial.
TASAS NEGATIVAS EN ALEMANIA.
El organismo supervisor analiza también el caso particular de Alemania,
donde la inversión en vivienda ha experimentado una variación media
negativa del 2,7% entre 1999 y 2005, como resultado de la desfavorable evolución
de la economía y el empleo, pero también debido al proceso de corrección
del exceso de inversión que tuvo lugar en este país en la primera
mitad de los noventa.
De hecho, el ritmo de avance medio de esta inversión en la zona euro, excluyendo
a Alemania, se situó en el 3,7%, muy superior al crecimiento del 1,3% observado
en el conjunto de la Unión Europea.
Finalmente, sobre las perspectivas futuras, el Banco de España afirma que
cabe esperar una moderación del ritmo de crecimiento de la inversión
residencial en aquellos países que han experimentado en los últimos
años aumentos del precio de la vivienda muy elevados, como es el caso de
España.
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