El endeudamiento de las familias españolas para la adquisición de
vivienda mantiene el elevado ritmo de avance registrado en los últimos
meses, tras alcanzar en julio un incremento interanual del 23,9%, lo que supone
una aceleración de tres décimas respecto al aumento registrado en
el mismo mes de 2004, según los últimos datos del Banco de España
recogidos por Europa Press.
No obstante, por primera vez desde el pasado mes de febrero el ritmo de avance
de la deuda de las familias se situó por debajo del 24%, aunque sólo
en los siete primeros meses del año el endeudamiento para comprar una vivienda
creció un 12,6%.
En concreto, los préstamos concedidos por las entidades de crédito
a los españoles para ese fin alcanzaron los 429.648 millones de euros en
julio, un saldo superior en 48.213 millones al registrado en enero y en 8.148
millones al alcanzado en junio.
El incremento del endeudamiento por la compra de vivienda es consecuencia del
aumento paulatino del precio de los inmuebles, lo que ha motivado que las familias
tengan que solicitar créditos de mayor cuantía para poder hacer
frente al pago del precio creciente de los inmuebles.
De hecho, el importe medio de las hipotecas hasta junio, último dato publicado
por el Instituto Nacional de Estadística (INE), creció un 11,4%
con respecto al mismo mes del año anterior, hasta situarse en 133.158 euros.
CRECEN LOS CRÉDITOS AL CONSUMO.
Además de los préstamos concedidos por las entidades financieras
para la compra de vivienda, los créditos al consumo recibidos por los hogares
alcanzaron los 163.325 millones de euros, lo que supone un incremento interanual
del 11,3%, crecimiento que se mantiene en torno a esta tasa desde el pasado mes
de abril.
Sumando ambos conceptos, el crédito total recibido por los hogares alcanzó
en julio los 593.905 millones de euros, lo que representa un incremento interanual
del 20,1%. De ese total, el 16,7% se debió al crecimiento de los préstamos
por la compra de vivienda (el 16% en el conjunto de 2004) y el 3,3% restante,
a los créditos al consumo (3,4% en 2004), lo que demuestra que crece el
peso relativo de los préstamos hipotecarios sobre el total de la deuda
de los hogares y se mantiene sin apenas variación el de los créditos
destinados al consumo.
En ese sentido, el Banco de España ha resaltado en reiteradas ocasiones
que el motor principal del creciente endeudamiento familiar ha sido la fuerte
expansión de la financiación para la adquisición de viviendas,
normalmente con hipotecas contratadas a tipos de interés variable. Así,
el 96,9% de las hipotecas suscritas en junio se decantaron por un tipo de interés
variable.